Actividades orientadas a mantener activas la memoria, la atención, el lenguaje y la orientación, adaptadas al ritmo y capacidades de cada persona.
Ejercicios suaves y funcionales para fortalecer movilidad, equilibrio y coordinación, favoreciendo la autonomía y el bienestar físico.
Espacios de pintura, manualidades y expresión creativa que estimulan la motricidad fina, las emociones y el vínculo social.